¿Por qué el método Discounted Cash Flow (DCF) es normalmente el más representativo para conocer el valor de una empresa?
Imagina que te surge un comprador interesado en tu compañía. Llevas años trabajando en ella, pero alguna vez te has preguntado cuál es su valor realmente?

Es posible que debido a factores emocionales tengas idealizado (o sobrestimado) el valor económico que ésta pueda tener y probablemente la oferta del comprador interesado te va a parecer que no cubre tus expectativas.
Afortunadamente, entre la multitud de métodos del mercado, existe un método para calcular el valor de las empresas maduras que destaca por encima del resto. A continuación, vamos a presentar el método DCF.
Método DCF: una metodología clave y precisa para valorar empresas
Cuando hablamos de valoración de empresas, es decir, cuando deseamos conocer el valor económico de una compañía, son muchos los diferentes métodos que pueden aplicarse según las características de nuestro negocio y la información de la que dispongamos. Entre todos ellos, el método DCF, conocido como el método de Flujos de Caja Descontados, destaca por ser el más conocido y utilizado en el mundo empresarial.
Muchas veces, las personas decidimos quedarnos con el valor presente. Por ejemplo, la mayoría de personas preferirán recibir 1000 euros en el día de hoy antes que recibir 2000 euros dentro de un año, debido a la incertidumbre del valor de estos en el futuro. Aplicado a las empresas, mucha gente pensará que su empresa tiene un valor muy elevado debido a que en la actualidad, ésta tiene unos niveles de facturación muy elevados o bien porque han invertido muchas horas (o años) de su tiempo en el negocio.
Para saber si una empresa es realmente valiosa, es necesario tener en cuenta cuál es su capacidad para seguir generando ingresos en el futuro. Es decir, hay que tener en cuenta su potencial. De nada sirve tener una empresa muy rentable a día de hoy, pero con un futuro poco prometedor o incierto. Por poner un ejemplo relacionado con el mundo del fútbol, un futbolista que marca muchos goles en la temporada actual, pero que se encuentra cerca de su retirada, tendrá un valor de mercado menor que un futbolista que no es tan goleador, pero que tiene aún muchos años de carrera por delante. Precisamente es por este motivo por el cuál Lamine Yamal tiene un valor de mercado más elevado que Lewandowski, por poner un ejemplo.
Volviendo al tema principal, este método permite conocer el valor de una compañía a partir de su capacidad para generar flujos de caja en el futuro. Explicado de forma resumida, el valor de una empresa es igual al valor presente de sus flujos de caja futuros, pero descontándoles, mediante una tasa, el riesgo existente y el coste del capital.
Para saber si una empresa es realmente valiosa, es necesario tener en cuenta cuál es su capacidad para seguir generando ingresos en el futuro.
Ventajas del método DCF (Descuento de Flujos de Caja)
- Se centra en la capacidad real de la compañía para generar valor, es decir, en el dinero disponible para los accionistas e inversores una vez cubiertas todas las inversiones necesarias.
- Permite que una empresa con facturación modesta pueda tener un valor elevado si, tras pagar todos los costes, sigue generando efectivo para sus propietarios.
- Es un método orientado al futuro, que ayuda a visualizar el potencial de crecimiento de la compañía si mantiene su estrategia actual.
- Facilita la creación de distintos escenarios futuros, ofreciendo una visión más amplia de lo que podría suceder bajo diferentes supuestos.
- A la hora de defender el valor de tu empresa ante un comprador, un potencial futuro sólido y bien argumentado puede ser clave para convencerle.
Limitaciones del método DCF
- Presenta una gran dificultad para predecir el futuro con exactitud, ya que cualquier hipótesis está sujeta a incertidumbre.
- Pequeñas variaciones en la tasa de descuento pueden generar resultados muy diferentes, ampliando en exceso el rango de valoración.
- Es un método más adecuado para empresas consolidadas, con una estrategia clara y resultados estables a lo largo del tiempo. En términos prácticos, es mucho más fácil estimar los flujos de caja futuros de McDonald’s que los de una hamburguesería recién abierta.
- Es un método relativamente complejo, ya que está compuesto por variables que pueden resultar difíciles de comprender, como por ejemplo:
1. WACC: representa el coste medio ponderado del capital que vendría a ser cuánto le cuesta a la empresa financiarse. Está compuesto por la deuda de la compañía y el capital propio y se utiliza para descontar los flujos futuros al presente. Cuánto mayor sea el WACC más incertidumbre tendrá el negocio.
2. Flujo de Caja Libre: el dinero que la empresa genera después de cubrir todos sus gastos operativos, inversiones necesarias y necesidades de capital circulante. En otras palabras, es el dinero disponible para remunerar a los inversores de la compañía.
3. Tasa de crecimiento perpetuo: refleja el ritmo al que crecerán los flujos de caja después del último año proyectado. Se utiliza para calcular el valor terminal, el cuál representa el valor de los flujos futuros más allá del horizonte establecido.
4. CAPEX: son todas las inversiones en activos fijos necesarias para mantener o aumentar la capacidad productiva de la compañía.
5. Capital de Trabajo: mide los recursos necesarios para financiar el ciclo operativo (existencias, cuentas a cobrar y cuentas a pagar). Puede definirse como la diferencia entre los activos corrientes operativos y pasivos corrientes operativos.
Es un método independiente del mercado de operaciones de compra-venta, ya que se centra exclusivamente en nuestra compañía
Empresas que utilizan el método DCF
Desde las corporaciones más grandes e importantes del mundo hasta otras de tamaño mucho menor, utilizan el método DCF para evaluar sus inversiones cuando pretenden realizar operaciones de M&A. Evidentemente, los fondos de capital de riesgo y de private equity también lo utilizan para valorar a empresas que no cotizan en bolsa.
También es un método ampliamente utilizado por analistas financieros al tomar decisiones. Por último pero no menos importante, bancos de inversión, boutiques de M&A y compañías como ST Strategy, utilizan este método en todas las operaciones de compra-venta y rondas de financiación en las que trabajan, aunque en algunas ocasiones no sea el método más representativo.
Conclusiones
Podría decirse que existen métodos más rápidos y más sencillos que el DCF, pero ninguno tiene la capacidad de valorar algo tan importante como la capacidad de una empresa para generar flujos de caja futuros. Es decir, los demás métodos, aunque utilicen metodologías interesantes, no consideran el potencial como algo primordial para valorar una compañía. Gracias a la capacidad del método DCF de realizar proyecciones permite tener en consideración múltiples futuros distintos a los que puede estar dirigiéndose nuestra compañía.
Además, es un método independiente del mercado de operaciones de compra-venta, ya que se centra exclusivamente en nuestra compañía, evitando comparaciones con otras empresas. Debido a todo lo anterior y al hecho de que esta metodología tiene en consideración que los flujos del presente tienen más valor que los del futuro, debido a la incertidumbre, y sus predicciones van ligadas a la estrategia que sigue la empresa; es uno de los métodos más utilizado en los procesos de valoración de compañías.
Ahora que ya conoces el método DCF, si alguna vez alguien te pregunta cuánto vale tu empresa, la mejor respuesta que le puedes dar sería lo que ésta sea capaz de generar en el futuro.
