Runway: el indicador que define la supervivencia de tu empresa

Algunas veces las personas creen que lo único necesario para emprender es tener una buena idea. Crear una empresa, y especialmente conseguir que esta prospere, puede compararse con pilotar un avión. Para arrancar un negocio, y asegurarse que éste sobreviva, se necesitan más que una buena idea inicial: una buena planificación y una estructura de costes adecuada.

por | Ago 21, 2026

1. Qué es el runway y por qué es importante

Imaginemos una start-up que se encuentra en etapas muy iniciales. Desde el primer día, la empresa ya tiene que asumir gastos recurrentes, como los costes de personal, los suministros básicos, las plataformas o softwares, que son imprescindibles para llevar a cabo su actividad. Por otro lado, los ingresos no pueden compensar todavía esos costes, por lo que la compañía se ve obligada a consumir recursos propios para seguir operando. También hay que tener en consideración que los ingresos no se cobran en el momento en que se emite la factura, si no que pueden demorarse cierto tiempo, dificultando aún más la supervivencia de la empresa.

El runway nos indica el tiempo que una empresa puede seguir operando únicamente con los recursos que tiene en caja. Puede compararse con el contador de combustible que indica la distancia que puede recorrer un vehículo antes de quedarse sin combustible. Además, el runway condiciona la estrategia de negocio, ya que un runway largo permite tomar decisiones con calma, mientras que un runway corto provoca que cada decisión pueda ser crucial para la supervivencia de la empresa en el corto plazo.

2. Cómo se calcula

Para entender el runway hay que introducir el concepto de burn rate, que puede compararse con la velocidad a la que se vacía una bañera con el grifo abierto. El burn rate es la pérdida neta de caja mensual de la compañía: la diferencia entre los ingresos y los costes de cada mes. Hay que tener en cuenta que el burn rate puede cambiar de un mes a otro si aumentan los costes básicos, las inversiones o se consiguen nuevos ingresos.

La fórmula para calcular el runway es la siguiente:

Runway = Caja disponible / Burn rate mensual

Otro concepto relevante es el Working Capital (Capital circulante). Nos indica en qué momento cobramos y en qué momento pagamos una vez emitidas las facturas. Este concepto es relevante para entender si una compañía, dependiendo de su operativa, se autofinancia o debe recurrir a financiación externa.

3. Cómo interpretar el runway

Según el valor de su runway podemos clasificar a las compañías según el nivel de riesgo en el que se encuentran:

  • Las empresas que tienen un runway mayor a 18 meses se encuentran en la zona de comodidad. No necesitan obtener financiación o ingresos extraordinarios de forma urgente. En el caso que una empresa tenga un runway inferior a esos 18 meses pero superior al año, ya debería considerar buscar inversores externos.
  • Cuando el valor del runway es inferior a 12 meses ya existe una necesidad de realizar ajustes que permitan alargar su esperanza de vida, especialmente si éste es inferior a medio año.
  • Si el valor del runway de una compañía es inferior a 3 meses sus decisiones se basan exclusivamente en sobrevivir y la estrategia corporativa pasa a un segundo plano.

Algunas señales de alarma que los emprendedores no deben ignorar son un aumento progresivo del burn rate o la dependencia de un número reducido de clientes.

Dicho esto, grandes compañías (principalmente startups) han vivido muchos años en periodos de runway inferiores a 12 meses y varias veces a menos de 3 meses. Ello genera una gestión del estrés y resiliencia difícil de llevar, pero también un aprendizaje en términos de gestión de recursos y optimización que muchos deberían de aprender.

4. Cómo extender el runway de forma inteligente

Alargar el runway no es algo que pueda conseguirse simplemente sacando la motosierra para recortar gastos. Para lograrlo, es clave combinar acciones tácticas de impacto rápido con ajustes estructurales alineados con la estrategia.

Entre las medidas de corto plazo destacan la eliminación de gastos innecesarios o intentar mejorar las condiciones con los proveedores. A medio y largo plazo, puede ser necesario replantear el modelo de negocio, reducir la plantilla o optimizar precios y márgenes.

Cuando estas acciones no son suficientes, existen mecanismos para ganar tiempo, como ampliaciones de capital o subvenciones públicas. En cualquier caso, cuanto mayor sea el runway en el momento de abordar estas opciones, mayor será la capacidad de negociación de la compañía.